"La escuela ha muerto", por B. Lloyd



La escuela ha muerto.
El profesorado ha muerto, inerte, conformista
y encerrado en su aula, hermético e inamovible.

Las aulas han muerto,
sus paredes comenzaron a temblar y se desplomaron
cuando alguien rompió el orden de los pupitres
y amenazó con expulsar de allí al libro de texto.

Las directivas han muerto,
ahogadas en la burocracia,
aburridas, faltas de norte.

Las familias han muerto,
mientras que alguien intentó que accedieran a los centros
no sólo el día de la fiesta.

Los gobiernos han muerto,
sus políticas educativas eran egoístas,
iban y venían como las olas del mar.

La formación ha muerto,
hacía tiempo que ya no tenían a quién formar,
todo el mundo acumulaba méritos suficientes.

El alumnado no estaba allí,
se salvó porque hacia años que habitaba en otro espacio,
en otro tiempo.

La escuela ha muerto, de risa,
al oír decir a uno de sus maestros
que quería cambiar la escuela.

B. Lloyd
(Inspirado en un fragmento de la obra de F. Nietzsche, “Así habló Zaratustra”)


"Experiencias que caminan en la utopía", en el III Encuentro "Educar con co-razón"


Hemos podido compartir en la UAL tres días de formación con un grupo de estudiantes de magisterio organizadas por el profesorado, en unas jornadas en donde José Valdivia, Jose Mª Toro y miembros de Utopía y Educación han mostrado, mediante talleres y conferencias, al futuro profesorado la necesidad de que la educación esté llena de corazón, de amor a la labor docente.


El III Encuentro Interdisciplinar: "Educar con co-razón, un camino a construir" ha sido tanto para el alumnado como para los representantes de las familias, que han podido asistir, una muestra de la labor que se está desarrollando dentro de la escuela para generar, promover y apoyar la innovación educativa desde la participación y el compromiso de toda la comunidad educativa.

Las alternativas pedagógicas recogidas y sistematizadas, con experiencias que se están llevando a cabo por numerosos centros de Almería (dentro de la red de Utopía y Educación y por otros grupos de toda España), se han mostrado al alumnado de magisterio y a las familias, y han dejado su poso de trabajo bien hecho. La práctica pedagógica dirigida a la concepción de una escuela plural, democrática, inclusiva, no discriminatoria, integradora, compensadora de desigualdades y acorde con la evolución de la sociedad.


El Martes 23 Tuvimos la suerte de asistir a tres experiencias que se desarrollan en tres centros distintos de Almería.

En uno de ello su profesor Angel Caminero explicó cómo es su tarea diaria con la recreación de entrada al aula del alumnado del 2º ciclo de primaria en su clase. Tras los saludos, que entre niños y profesor se hacen todos los días y entre todos, al sentarse los niños cierran los ojos y repiten tres frases, cada una de ellas unas cuantas veces. Las frases son: yo quiero aprender, yo puedo aprender y yo aprendo. También les hace decir: hoy estoy contento y feliz. A continuación se manda una sonrisa, desde cada uno de los niños) al destinatario que cada uno elija (preferiblemente con los ojos cerrados).

Nieves Soria nos habló de sentimientos y emociones en la escuela. De la inclusividad, de la escuela que atiende a la diversidad del alumnado y mediante metodologías activas y participativas, el alumnado, guiado por el profesorado y las familias, consigue resultados demostrables de éxito educativo. Habló de currículo, organización y metodología poniendo el énfasis en la metodología y en las emociones y de la falta de la competencia emocional dentro de las competencias básicas.

Habló del trabajo en grupos interactivos, explicando sus dinámicas de participación tanto del alumnado como del voluntariado que participa, y cómo los grupos interactivos favorecen la interacción y los valores desarrollando los procesos de adquisición de conocimientos de forma inclusiva mediante le trabajo en equipo, y desarrollando las habilidades sociales cooperativas del alumnado. Los niños/as escuchan, hablan, piden y se apoyan entre si. Se realizó una experiencia grupal de aula.


Emiliano Padilla habló del cariño como arma de la educación. Cariño a enseñar y por enseñar. Dijo de pasar de la mente al corazón y del compromiso por el cambio como base de la filosofía del docente. Y nos presentó la asamblea de aula como forma de dar la palabra al alumnado y así hacerlos que se responsabilicen de las decisiones democráticas que en ellas se tomen. La práctica de la democracia nos hará demócratas y se preguntó si estábamos en democracia en las escuelas si todo se hace a la orden, en las aulas, en los claustros, en los consejos escolares.
La asamblea es comprender a los demás, les sirve a los niños a perder el miedo. Se aprende a respetar a los demás y también es afectiva. Se resuelven conflictos y se da poder a los alumnos para decidir. Enseñarles a pensar y razonar es, entre otros, su fin.

Los presentes realizamos una asamblea con la distribución de papeles en la organización (moderador/a, secretaría, coordinación, observadores externos y quien marca el tiempo de intervención). Al caos inicial, debido a la inexperiencia de la realización por parte de los que estabamos, le siguió un sereno clima de participación, con la aparición de sensibilidades y emociones que cohesionaron al grupo.

Para despedir la tarde, Ángel nos mostró cómo se despiden en su clase los alumnos. Con un aplauso, decidido previamente si fuerte o cariñoso o gritón. Nosotros decidimos por el fuerte.

El profesorado mostró su práctica docente y en las caras de todos los que allí estábamos pudimos ver la de los niños y niñas de los centros en donde se trabajan las emociones en el aula.

(crónica recibida vía FAPACE)

III Encuentro Interdisciplinar "Educar con Co-razón"


“...Dices que no puedo sugerirte nada porque ya llevas 30 años de experiencia.
Mas yo diría que llevas 1 año de experiencia y 29 repitiendo...”


23 de Noviembre de 2010:

Taller: “Experiencias que caminan en la utopía”. Asociación
Utopía y Educación. Aulario IV, aula 2.08. Hora: 17 a 20 horas

24 de Noviembre de 2010:

Taller: “El caminar corporal expresivo”.D.
José Valdivia. Sala Usos Múltiples. Edifico central. Hora: 10 a 13 horas

Taller: “Los rituales del corazón”. D.
José Mª Toro. Sala Usos Múltiples. Edificio central. Hora: 15 a 18 horas

25 de Noviembre de 2010:

Conferencia: “Los caminos educativos del corazón”. D.
José Mª Toro. Aula Magna Edificio C Humanidades. Hora: 10 a 13 horas

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Organiza: Daniela Padua Arcos, Esther Prados Megías y Mª Jesús Márquez
Colabora: Facultad de Ciencias de la Educación, Grupos docentes de la F.E. y Comisionado para el Espacio Europeo de Enseñanza Superior. Universidad de Almería y FAPACE.

...Sobre la comprensión lectora y los "útiles ejercicios" en el aula


Ángel Caminero, de Utopía y Educación, envía este texto genial, que probablemente va a cambiar nuestra visión sobre algunas de las cosas que pensamos acerca de la comprensión lectora.


“Daniel Cassany recoge un ejercicio que muestra la importancia de la comprensión y cómo una buena oralización y ejecución verbal del texto escrito no lleva aparejada necesariamente la comprensión del mismo, aunque el lector pueda responder a todas las preguntas realizadas a continuación.


LECTURA


Plot ro yo pedrí en el catón. Socré un bon cote. El grasso estaba cantamente linendo. No lo drinió. Una Para jocia y un Pari joci estaban plinando a mi endidor. Estaban gribblando atamente. Yo grotí al Pari y a la Para fotnamente. No groffieron un platión. Na el in yo putre licerlo. Yo lindré vala. Possrí fobanamente.


PREGUNTAS


  1. ¿Dónde pedrió el escritor Plot ro?

  1. ¿Drinió al grasso?

  1. ¿Quién estaba plinando a su endidor?

  1. ¿Estaban gribblando atamente o saparamente?

  1. ¿Lindrió o no?


Aunque podemos responder a estas preguntas, incluso acertando las respuestas, nada podemos comprender porque el texto es falso. Se trata de un conjunto de palabras inventadas y sin sentido, algunas de las cuales calcan la morfología castellana (atamente, endidor, etc.) con un grupo de palabras gramaticales (yo, un, el, etc.) que son las que podemos suponer que comprenderían todos los aprendices, y que son, al fin y al cabo, las que permiten responder con éxito las preguntas.

Por lo tanto la necesidad de comprender lo que leemos centra en la figura del lector el acto de leer.”


Cómo iniciar a LA LECTURA (Página 28)

M. Isabel Borda Crespo

Editorial Arguval

"La libertad como principio pedagógico"; por Juan Manuel Silva Cuesta

¿Cuál es el principio inspirador de toda la ética-pedagógica de la inclusividad o la cooperación entre iguales? Sin duda alguna la libertad. La libertad informa todos y cada uno de los planteamientos pedagógicos que llevamos a cabo aquellos que creemos en un sistema educativo que forma personas críticas, capaces de pensar y llegar a conclusiones propias, personas que no solo saben poner límite a las injusticias de todo tipo, sino que son capaces de ofrecer alternativas justas.

La libertad, en el diccionario de la Real Academia significa, en su primera acepción, “Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”. En nuestro sistema ético-pedagógico viene a suponer lo mismo. Desde que tenemos uso de razón somos libres, y la libertad nos llevará a actuar de un modo responsable. No es posible la libertad sin la responsabilidad, por tanto.


Así encontramos que en ese sistema educativo que queremos la responsabilidad de cada uno de sus miembros es fundamental para poder alcanzar el éxito: el máximo desarrollo personal y social posible. Una persona es responsable cuando se pone límites, cuando actúa de un modo consecuente, lo es en el momento en el que adquiere la plena conciencia de que sus actos acarrean unas consecuencias, y que el resultado de sus hechos puede que afecte a otras personas. Muchas de las acciones que efectuamos pueden proporcionarnos una satisfacción muy profunda pero ser nocivas en extremo para el colectivo social en conjunto o para uno de sus componentes. Por tanto, si la libertad nos lleva directamente al ejercicio de la responsabilidad, esta última conduce sin más remedio a la disciplina.


Efectivamente, una persona disciplinada es aquella que conoce los efectos nocivos para otros de algunos de sus actos y, en consecuencia no los realiza. Antes de actuar piensa, evalúa las consecuencias de su acciones, y toma una decisión no pensando en si mismo y sus intereses, sino en el grupo. En todos y cada uno de los miembros del grupo.


Cuando se es disciplinado en esta forma hemos recorrido el camino hacia la solidaridad, en tanto que reconozco a cada integrante del colectivo como mi igual, descubro que me debo a los demás y que desarrollo mi personalidad y capacidades de un modo social, abierto y no egoísta, pensado que el beneficio de los otros, es el mío propio. No implica por consiguiente este principio de solidaridad la perdida de la personalidad. Por el contrario la potencia. Conozco al colectivo y sus integrantes, veo sus diferencias, ayudo a los que tienen dificultades para que lleguen al máximo. La solidaridad es la base de la atención a la diversidad. La solidaridad no es caritativa, lo que implicaría ayudar a otros que considero o que son efectivamente inferiores por un sentimiento de remordimiento o lástima provocado por mi superioridad.


Impregnar el proceso de enseñanza-aprendizaje basándonos en estos principios nos llevará a desarrollar dicho proceso en un clima de confianza: en las posibilidades de nuestro alumnado, en la colaboración efectiva de las familias, en que la principal meta es aprender. Todo esto nos conducirá a un cambio en el modelo de escuela. A una escuela que se involucra con su entorno y lo socializa. Nos pondrán ante el éxito social.


La libertad verdadera es el más complicado sistema social que existe, ya que implica que se den todos lo demás principios éticos que informa. La sociedad de la libertad supera a la democracia actual con creces en cuando a modelo de organización de la sociedad.


La democracia que nos rige ha trastocado el concepto de libertad anulando todos los demás principios que son imprescindibles para ser libres. Ejercemos por lo general una libertad irresponsable, lo que nos hace plantearnos todos nuestros actos como gratuitos, sin consecuencias. Vivimos en la sociedad del libertinaje que se ha creado una idea falaz de la libertad. Hago cuanto quiero y solo tienen castigo mis actos si soy atrapado por la “autoridad” cometiendo una infracción contra las normas. Esta libertad falsa solo puede tener un resultado: la esclavitud adormecida en la que ha caído nuestra masa social, la visión de la vida como algo inmutable, como un hecho sobre el que no hay que hacerse ninguna consideración ya que así fue siempre. Somos los perfectos esclavos, debido principalmente a que creemos no serlo. Vivimos en la ilusión de la libertad ya que hacemos lo que nos da la gana y rara vez “nos pillan”.

Las aulas son un reflejo fiel de esta realidad. Los docentes, en muchos casos, hemos sucumbido al planteamiento general de nuestra sociedad: somos la autoridad, ponemos las normas y hacemos de policía imponiendo el cumplimiento de esas leyes. El alumnado hace lo propio: lo que deseo, cuando lo quiero y como me place.


Si consideramos que el vicio del libertinaje se ha adquirido desde la más tierna infancia cambiar ese cómodo y egoísta principio por otro de libertad -incómodo, trabajoso, que requiere mi esfuerzo- supone un problema tremendo que requiere toda la fuerza que pueda desplegar cada uno de los integrantes de la comunidad docente de cada centro. Aquí otro problema, los docentes no somos ajenos a la sociedad y compartimos sus valores en un número preocupante.


Como propuesta, para implantar una enseñaza basada en la libertad –no podemos pensar en “intentarlo”, ya que fracasaríamos, hay que hacerlo- podemos comenzar por una pequeña “guerra de guerrillas”, atacando a las normas del centro. No para eliminarlas, claro que no, sino para que emanen de toda la comunidad educativa, incluso –y sobre todo- del alumnado. Si usted es tutor puede hacerlo en su tutoría. Si es equipo directivo en todo el centro. Si por casualidad es el Ministro de Educación ¡haga algo hombre!