Comunidades de Aprendizaje en Secundaria

El Colegio Cantín y Gamboa


Este es un centro privado concertado de Zaragoza que ofrece Educación Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria. Una de las cosas que inicialmente les llamó la atención fue que en la fase del sueño (que comentaremos en el apartado 5) se encontraron con algunos sueños del alumnado “que todo profesional de la educación haría bien en escuchar” (Gràcia y Elboj, 2005:103). En Secundaria había multitud de sueños que no se centraban en lo meramente lúdico: solicitaban hacer bachillerato en el mismo centro, instalaciones deportivas, ordenadores, nuevas tecnologías, clases de refuerzo…

A partir de estos sueños, formaron las siguientes comisiones, integradas por familiares, voluntariado, profesorado y alumnado: Comisión de Voluntariado, Comisión de Nuevas Tecnologías, Biblioteca Autorizada, Nuevas Tecnologías, Comisión de Festejos, Comisión de Formación de Familiares y Comisión de Grupos Interactivos (Gràcia y Elboj, op. cit.:104).

Parece ser que uno de los “puntos fuertes” metodológicos tenidos en cuenta por este centro, al menos en la etapa de Secundaria, han sido los grupos interactivos (una metodología que explicaremos en el apartado 7 de nuestro Proyecto). Desde un primer momento (en el curso 2002/2003) han hecho grupos interactivos, ya que la implicación del voluntariado ha sido muy alta. Una profesora de lengua inglesa de segundo de ESO comentó que “los grupos interactivos han generado una dinámica muy positiva en la cual los alumnos se ayudan con el objetivo de acabar la tarea” (Gràcia y Elboj, op. cit.:105). Se formaron grupos interactivos en 1º de ESO (en geografía e historia) y en 2º de ESO (en matemáticas, donde se hicieron cada quince días). Pudieron constatar que el alumnado cada vez estaba más atento y aumentaron tanto su autoestima como la motivación por la asignatura. Una tutora de segundo de ESO afirmaba que “en las sesiones se conseguía trabajar y reforzar muchos más contenidos que en una clase tradicional, y nos asegurábamos de que así fuera con todo el alumnado” (Gràcia y Elboj, op. cit.:105-106). En el área de inglés, sucedía que el alumnado no quería presentarse a examen sin antes haber hecho un grupo interactivo de repaso. Al pedir esto el alumnado estaba dejando claro que los grupos interactivos son eficaces para el aprendizaje. Y todos los chicos y chicas consiguieron superar los objetivos mínimos marcados. En el curso siguiente (curso 2003/2004) los grupos interactivos aumentaron a dieciocho grupos, gracias a los cien voluntarios que participaron en la escuela (Gràcia y Elboj, op. cit.:106).

Pero además existen otras actividades ideadas en el Colegio Cantín y Gamboa, como es el caso del Proyecto Padrinos y Madrinas, que consigue que los niños y niñas de cursos más avanzados se hagan responsables de la seguridad de los más pequeños, reforzando la seguridad, la convivencia, la diversidad y el trabajo en grupo.

Y otro proyecto que allí está en marcha es el de Enseñanza Mediante Tareas, que tiene como base dinamizar las aulas y trabajar la interdisciplinariedad de las materias. Por ejemplo, se pensó en aprovechar la riqueza de nacionalidades y lenguas que tenía la comunidad para hacer un diccionario multilingüe.


El IES Lucas Mallada


Este Instituto, situado en Huesca, ofrece la enseñanza de ESO, bachillerato diurno, bachillerato internacional y bachillerato a distancia a más de 500 alumnos.

Ellos mismos declaran que pretenden alcanzar e máximo nivel de aprendizaje y desarrollo posible de cada alumno y que haya menos problemas de convivencia escolar, partiendo de una definición clara de las expectativas comunes que padres, profesores y alumnos tienen del centro. Consideran que lo propuesto por Comunidades de Aprendizaje no es una experimentación especulativa, sino que se basa en experiencias contrastadas que han conseguido buenos rendimientos. Y afirman: “sabemos que no hay milagros y que la mejora será lenta, pero de la reflexión y las altas expectativas de lograr algo mejor nunca se ha producido empeoramiento. La mejor manera de solventar los problemas es afrontarlos” (IES Lucas Mallada, 2005:2).

Uno de los sueños iniciales de este centro fue la ampliación del horario, cosa que ya se ha hecho realidad. Desde el principio se remarcó también la importancia de dinamizar las aulas con grupos interactivos, de la participación de voluntariado en el instituto, de la formación para familiares o de las clases de repaso para el alumnado.

Las comisiones aquí formadas fueron: la Comisión de Motivación del Alumnado, la Comisión Encargada de la Participación de los Padres y las Madres en la Vida Escolar y la Comisión de Voluntariado y Profesorado. El entorno humano (familia, barrio…) es aquí muy tenido en cuenta (Gràcia y Elboj, op. cit.:108).

En el curso 2002-2003 comenzaron a hacer ciertas actividades de refuerzo y en el 2003-2004 estas actividades se ampliaron: cursos de internet, café-tertulia, actividades deportivas, distintas actividades de repaso… Y una madre voluntaria comentó que “entrar como voluntaria en una clase debería ser obligatorio para todos los padres y madres, puesto que así conocerían mejor en trabajo del profesorado” (Gràcia y Elboj, op. cit.:108).




El IES Mungia


Este es un centro situado en Mungia (Vizcaya) con una amplia oferta educativa, ya que además de la ESO, se ofertan los bachilleratos Humanístico y de Ciencias Sociales, el Tecnológico y el Bio-Sanitario, además de diversos ciclos formativos de grado medio y los tres modelos lingüísticos del País Vasco.

En secundaria tienen un porcentaje de alumnado inmigrante del 12 % (unos puntos por debajo del nuestro centro), y con ese porcentaje consideran imprescindible una renovación pedagógica que busque el éxito escolar de todo el alumnado, la mejora de la convivencia y la inclusión social desde la participación de todos los miembros de la comunidad educativa.

En este centro comprobaban que las medidas “extraordinarias” de atención a la diversidad, tales como grupos específicos, aulas reiniciación profesional o grupos de diversificación curricular no servían para nada, que los fracasos escolares no disminuían, que la gestión en las aulas se estaba poniendo más difícil y todos los recursos se gastaban en un número reducido de alumnos y alumnas sin que se consiguiera éxito escolar: “lo que estamos comprobando en los últimos cursos es que cuando agrupamos al alumnado por niveles o ritmos, la brecha entre los grupos más rápidos y más lentos se agranda año tras año; lo mismo que se agranda la brecha entre el alumnado de la cultura dominante y el alumnado de culturas minoritarias. No hay que hacer más que un seguimiento de las evaluaciones para comprobarlo” (Aretxaga y Landaluce, 2005:211)

Así fue como decidieron ir poniendo en marcha otras medidas como la actuación conjunta de dos profesores en las asignaturas más procedimentales, tutorías personalizadas, una biblioteca tutorizada… En la actualidad, se encuentran inmersos en este proceso, y según sus propias palabras, “mientras vamos aprendiendo a dialogar y a debatir desde el respeto y la igualdad, vamos logrando que la participación del profesorado, alumnado, familiares, voluntariado, etc., sea cada vez mayor”. (Aretxaga y Landaluce, op. cit.:209). Y ligado al aprendizaje, están comprobando que cuando el alumnado se siente atendido y que progresa en sus aprendizajes, los problemas y conflictos van superándose (Aretxaga y Landaluce, op. cit.:210).

Algunas actuaciones concretas han sido las siguientes (Aretxaga y Landaluce, op. cit.:212 y ss.):

  • Sistema de refuerzo lingüístico dentro del aula, para poder aprovechar el aumento de interacciones contando con otro profesor en el aula y mejorar los aprendizajes de todo el alumnado, no sólo para los recién llegados.
  • Plan de acogida de familias, para los recién llegados de otros países. Dentro de este plan, se ha puesto en marcha la figura de las y los alumnos embajadores, que prestan su ayuda en los primeros días de escolarización. Como hecho destacable realzan el hecho de que casi todo el alumnado se encuentra muy dispuesto a prestar esta apoyo y que se está convirtiendo en un factor fundamental para una acogida cordial y una integración positiva.
  • Ampliación del horario escolar, haciendo actividades de refuerzo del estudio, aprendizaje del euskera, práctica deportiva, biblioteca tutorizada con voluntariado (actividad ésta que comentaremos en el apartado 7)… aprovechando todo el horario no estrictamente escolar: recreos, horario después del comedor, horario de tarde…
  • Apertura del centro a la comunidad, organizando actividades de educación permanente de adultos, para inmigrantes y cursos del Centro de Empleo y Formación. Todo ello en las instalaciones del Instituto.
  • Tertulias dialógicas (que explicaremos ampliamente en el apartado 7), en las que han participado profesorado, familiares, otros agentes educativos, alumnado… incluso los bedeles del centro.
  • Comisiones mixtas: Comisión de Convivencia, Comisión de Metodología, Comisión de Lenguas, Comisión de Interculturalidad, Comisión de Equipamiento, Comisión de Información-Comunicación.
  • Jornadas interculturales, plenamente conscientes de que estas actividades, aunque tengan valoraciones positivas, solo pueden ser muy beneficiosas si están incluidas en otro tipo de proyectos, como el de Comunidades de Aprendizaje. De lo contrario, quedan en lo meramente anecdótico.

Con todas estas medidas tomadas, concluyen en el IES Mungia que se está generando una dinámica de participación desconocida hasta ahora en su entorno y que repercute directamente en la vivencia del centro. Además, el alumnado está teniendo una actitud cada vez más positiva, al sentirse atendido como persona y apoyado en los estudios; el abandono es cada vez menor y cada vez hacen mayor esfuerzo en conseguir el título de Graduado en Secundaria. Y en cuanto al profesorado, el mayor logro ha sido la búsqueda de soluciones conjuntas y el abandono del modelo disciplinar de resolución de conflictos (Aretxaga y Landaluce, op. cit.:220).


El IES Karrantza[1]


El IES Karrantza de Vizcaya, en palabras de Marisol Antolín (su Directora), es un centro “monocultural” situado en el Valle de Carranza, en la frontera de Burgos, Cantabria y País Vasco. El problema de este centro es que hay un gran aislamiento de la población. Lo que ocurre aquí se podría considerar opuesto al caso del Mungia o al nuestro mismo. Es un centro con algo más de 70 alumnos que en el curso pasado registró un total de 15 expedientes de expulsión y entre un 50 y un 60 % de fracaso escolar. El problema aquí era que no se enganchaban al aprendizaje y aceptaban muy mal la diversidad, ya que solo se conocen ellos mismos. Tenían además una gran inestabilidad del profesorado, una gran desconfianza de las familias hacia el profesorado y una gran distancia con respecto a la cultura académica.

En este contexto, las medidas para la atención a la diversidad, las dificultades de aprendizaje y los conflictos de convivencia eran las habituales: rebajar objetivos, hacer grupos de nivel (flexibles), favorecer el aprendizaje de “los buenos”, itinerarios empobrecidos, sacar alumnos del aula, expedientes disciplinares… Se trataba de un alumnado que presentaba una gran falta de motivación, baja autoestima, grandes problemas de disciplina, bajas expectativas… Tenían muy interiorizado que de todas formas iban a tener trabajo en la zona, en la ganadería (en los trabajos de sus padres).

En septiembre de este curso 2005/2006 decidieron entrar a formar parte del Proyecto Comunidades de Aprendizaje, y desde entonces la transformación ha sido realmente sorprendente. El visto bueno lo dio un 90 % del claustro, pero prácticamente la Directora es quien, en solitario, se encarga de dinamizar las acciones, si bien el resto del claustro también participa en actividades puntuales. En palabras de Marisol Antolín, “el proyecto es muy flexible, y no obliga a todo el mundo a hacerlo, no se obliga a nada a nadie”.

Las primeras medidas consistieron en tomar acuerdos de claustro, acuerdos con las familias, desde la tutoría, introducir en algunas clases dos profesores… y ahí se empezaron a mostrar enseguida los cambios (el alumnado empezó a trabajar).

Aunque todavía se encuentran inmersos en plena fase de selección de prioridades, por lo que las actividades no han quedado del todo estructuradas, en este centro han pensado que “el movimiento se demuestra andando”, y que es importantísimo empezar cuanto antes a probar metodología y mostrar resultados. Por eso empezaron a llevarse a cabo en algunas asignaturas grupos interactivos y tertulias dialógicas.

En este centro han hecho una plantilla (que dada la escasez de recursos de la zona, está formada principalmente por madres de alumnos) para entrar en las aulas, procurando que antes adoptaran un cierto compromiso de confidencialidad de lo que en el aula ocurre. La valoración es realmente impresionante:

  • En la segunda evaluación de este curso 2005/2006, entre un 80 y un 90 % de alumnado ha bajado a la mitad de suspensos.
  • Los delegados de alumnos solicitan en primer ciclo grupos interactivos.
  • Mayor valoración de la lectura y del gusto por la cultura a través de las Tertulias dialógicas. Es muy destacable el comentario de una niña, afirmando que le gusta un libro porque “le gusta cómo lo dice”.
  • Menos conflictividad, al sentirse el alumnado protagonista de su propio aprendizaje, con capacidad de participación, de decisión y sobre todo valorado y atendido. Es el caso, por ejemplo, de un alumno de 3º de ESO que el curso pasado fue expulsado cuatro veces y que en este curso no ha sido expulsado ni una sola vez (es evidente que ha cambiado su papel).
  • Llegan a hacer una gran cantidad de actividades en una hora (17 ejercicios en clase de Lengua, por ejemplo).
  • Consideran que la inclusión de otros adultos en el aula es una buena forma de afianzar el aprendizaje.
  • Los profesores y profesoras recuperan la ilusión.
  • Confluyen en el aula distintas estrategias y estilos de aprendizaje a través de otros adultos (familias, conserjes…).
  • Se vive de verdad la solidaridad, la ayuda mutua y todo tipo de valores.

[1] La información de este IES ha sido extraída de una charla que la propia directora, Marisol Antolín, realizó en el Hotel Victoria de El Ejido el día 3 de Mayo de 2006 a las 17:00 h (organizada por el CEP de El Ejido).

1 comentarios - Click aquí para comentar :

Mireia Perez Llopis dijo...

Qué bién! Me encanta que tengamos iniciativas educativas como éstas en el contexto en el que vivimos. Enhorabuena y ánimo para seguir buscando en esta dirección.
Fdo: Una profe de València.