"Solicito una escuela para mi hijo", por María de Lourdes Vallejo Valdés

Marzo de 1997

Solicito una escuela para mi hijo, donde no le dejen tarea de tres horas, para que tenga tiempo de jugar y crecer; que sea una escuela donde no le tenga que prohibir su talento de ser portero de su equipo de futbol porque no se aprende los ríos de la República Mexicana, que sea una escuela donde no tenga yo que darle “una nalgada” para que dentro del salón, “se interese por lo que su maestra le dice” porque a 10 Km de distancia, donde trabajo, logre yo, “que se mantenga sentado mientras su maestra califica durante más de media hora, la tarea de sus compañeros”.

Quisiera que fuera una escuela que le enseñara el gusto de escribir cartas, de escribir sus pensamientos, de escribir o describir ¡cómo fue su partido de futbol! sin la recriminación de cómo lo escribió y que con gusto, lo lea.

Quisiera una escuela, donde su maestra se sentara con él y le mostrara la dirección de los trazos que debe hacer para escribir la “d”, o el “2” que hace “jorobados”, tal vez por el temor de no hacerlos bien o de confundirlos aun, o que con orgullo le enseñe a trazar las mejores letras para escribir su nombre ¡ José ! Y no las que hace pequeñas y jorobadas como escondiéndose bajo la mesa que aprendió lleno de temores: Jose.

Quisiera una escuela que le permitiera por la tarde ir al parque y ver qué forma tiene, ¿por qué sus amigos le llaman “ el triángulo”? quisiera que fuera a las pirámides y conociera el espacio que habitaron sus antepasados, aquí cerca, en Calixtlahuaca y pueda dibujar, escribir y leer lo que más le gusta, quisiera que… cuántas cosas en este momento quisiera encontrar en una escuela para mi hijo de 4° año de primaria que en este mes de marzo a duras penas tiene 7.7 de calificación promedio y que en este día recibió mis regaños porque después de mi segunda jornada de trabajo, reviso sus tareas “que no hizo con buena letra” y “olvidó ilustrar” que hizo él solito mientras yo no estaba; y que por recomendaciones de sus maestras, lo he puesto después de la merienda, a repetir letras y a ilustrar, porque en su libreta dice con tinta roja y letras grandes: mejora tu letra, recorta mejor, haz tu trabajo con mayor limpieza; en sus apuntes del “virreinato” de 2 páginas que le dictó este día su maestra.

En fin, mientras él trabaja ya cerca de las once de la noche, mis cargos de conciencia me hacen pensar en dejar de trabajar para sentarme a la mesa junto con mi hijo después de comer a, -hacer la tarea-, a repetir con él, el apunte del “voto”, a memorizar el río Mayo, el Grijalva, el Pánuco, explicarle el virreinato y para qué divide la cantidad de adentro de la “casita” de las divisiones por el número de afuera, a explicarle el apunte del “uso de punto” que le dictó su maestra y que él no sabe ¿para qué es? y no lo usa al terminar de escribir un párrafo, en fin, tal vez pueda aligerar su carga y le ayude a librarlo de las presiones a las que está en este momento, porque su maestra me llamó para “informarme que está “indisciplinado”, que no le hace caso, que juega y se mantiene distraído, que se para de su lugar, que platica con su amiguito, que va a ver el dibujito de alguien.

Pero… ¿estaremos en condiciones de dejar de percibir un salario de dos jornadas?, dejar la seguridad social que me ampara el trabajo, el servicio médico, mis prestaciones, ¿qué no todo eso también es para mis 2 hijos? ¿Estaré en posibilidades de proporcionarles la alimentación, el vestido, los útiles, uniformes, todo lo que tienen ahora?, ¡Cuántas mujeres dejan su trabajo por sus hijos!, ¡vale la pena!, seguro que vale la pena, pero… ¿qué no será posible encontrar una escuela que nos permita ser padres de nuestros hijos y disfrutar de ellos cuando llegamos del trabajo y no ser los tiranos que secunden a sus maestros y sus cargadas ta
reas?

¿Qué quiero para mi hijo? Ahora no lo sé, lo único, que creo que estoy mal en mi respuesta a las quejas de su maestra; no sé si será Médico y por eso ahora deba aprender el nombre de los huesos, de los órganos del cuerpo humano; tal vez sea Licenciado en Derecho y por eso deba aprender desde ahora el Artículo 3°, el 124° el qué se yo, porque ni yo misma los he memorizado, tal vez sea Matemático, aunque lo dudo porque le cuesta trabajo comprender por qué 1 ⁄ 4 es mayor que 1 ⁄ 8 si el “8” es más que el “4”, probablemente iba a ser Portero de su equipo de futbol pero ¡ya no! Porque está castigado por recomendación de su maestra y de pilón mía para que tenga más tiempo ¡de hacer su tarea!

Este hijo mío que en varias ocasiones de pequeño se enfermó, lo único que con miles de temores pienso: -“y…si con todos mis regaños de este momento le amargo la vida y ésta le sea corta”-… ¿qué no habré desperdiciado el tiempo en lugar de darle lo mejor que como madres tenemos? El amor, afecto, cariño, la vida y la felicidad,… creo que estoy llegando a comprender al terminar de escribir esta carta, qué lo único que quiero, es una escuela que le permita a mi hijo “crecer y ser feliz”

Hijo mío, hijito de mi corazón, te quiero mucho, mucho.

María de Lourdes Vallejo Valdés


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NOTA DE LA AUTORA: Esta carta la hice por la preocupación que tenía con mi hijo por el tipo de enseñanza que estaba recibiendo en su escuela y la imposibilidad de ayudarle por mi trabajo. Gracias a Dios, a pesar de todos los pesares, mi hijo está por terminar su carrera de Médico Veterinario. Ahora que reviso sus libretas de la Primaria y Secundaria observo que en todas las portadas tiene dibujos de animales, sobre todo de serpientes, que es en lo que se quiere especializar. Eso nunca lo descubrimos sus Maestras y yo. Hasta ahora.


8 comentarios - Click aquí para comentar :

Anónimo dijo...

“y…si con todos mis regaños de este momento le amargo la vida y ésta le sea corta”

Los regaños son parte de la educación, al igual que lo deberes y todo eso de lo que renegabas. Ya ves lo bien que le ha ido a tu hijo con una escuela tan mala, ha salido veterinario. ¿De veras crees que le habría ido tan bien se en vez de preocuparse de escribir bien solo se hubiera preocupado de jugar al fútbol?

Lo que hay que leer...

Red Utopía y Educación dijo...

Bueno, querido Anónimo:

Creo que la frase de María de Lourdes hay que verlo en su contexto, en el conjunto de su historia.

Lo que pide es una escuela donde se pueda ser feliz. ¿Es esto incompatible con el aprendizaje, o con ser lo que cada uno quiera en la vida? ¿es imprescindible amargarse la vida para aprender?

Por otra parte, nunca sabremos si que haya llegado a ser veterinario fue gracias a la escuela, o gracias a otros factores, tales como la madre que tuvo, por ejemplo, u otros factores ambientales.

Algunos hemos tenido éxito en la escuela y no consideramos que haya sido por ello una buena escuela.

Saludos.
Luis.

Sandra dijo...

Hola Lourdes, tu historia me ha encantado, mi nombre es Sandra, formo parte de la asociación Utopía y Educación, nos encantó ese nombre porque pensamos entre
otras muchas miles de cosas que "otra escuela es posible" tal como lo pensaron los grandes pedagogos de los que intentamos aprender algo como Paulo Freire, entre otros. Me encanta leer cartas como la tuya porque me recuerdan cómo me sentía en la escuela muchas veces como alumna, con la mirada ida y la mente muy lejos de
allí y como docente quiero luchar contra eso todos los días, contra los programas de las materias que algunas veces atan la creatividad de los chicos/as porque no tienes
tiempo de centrar tu trabajo en sus focos de interés, lucho para que sus focos de interés
sean el programa, no siempre lo consigo pero leerte a tí, leer las inquietudes de los chicos/as alrededor de mi materia y mantener mis oidos abiertos a sus iniciativas y recomendaciones es lo que me mantiene viva y con ilusión en esta tarea que no hago
sola sino con todos los padres y madres que quieren que sus hijos sean felices. Un saludo Lourdes.

Claudia dijo...

No soy docente, solo soy madre y me pareció hermoso lo que escribiste, creo que es lo que sentimos todas las madres que trabajamos fuera de casa. Creo que alli funciona nuestro sexto sentido como madres y la vocación y amor que tienen los maestros por su profesión que tratan de entender lo que los niños nos quieren decir con palabras o con sus dibujos.

yahoo dijo...

hola quiero compartir con ustedes que quien escribio esta carta a su hijo es una persona admirable en todos los aspectos a sabido mantener su familia muy unida entregada a su trabajo en un mil porciento comprensible con la gente que esta a su lado, en el momento que ella envio esta carta yo estaba a su lado creanme que lo hiso con la intención de compartir su experiencia a todos aquellos maestros para que logremos identificar que tipo de educación se imparten en las aulas y mas que nada lograr identificar las caracteristicas de cada uno de los alumnos para dejar huella positiva en ellos y ayudarlos en todos los aspectos
atte
susy

Anónimo dijo...

Estoy pasando por lo mismo, la maestra quiere q linche a mi hijo, q le ponga las banderillas cual toro en faena, es un niño muy inteligente, no apegado al sistema tradicional, él ve más alla, diagnosticado como "niño de alto potencial" y es poco entendible, esto no es ningún orgullo, el tener un niño q no encaja en el ambiente educativo es muy dificil, los etiquetan, los sobajan, los hieren emocionalmente, todo porq aprende mas rápido y se desespera, porq no le interesa tener apuntes ni contestar libros, y aún así me entrega examenes con 9 y 10, pero claro, al tener incompletos sus apuntes me llega un 8 en su boleta, en fin... los niños evolucionan pero la educación se estanca y desgraciadamente cada vez existen menos maestras dedicadas y enamoradas en su chamba, y todo lo quieren solucionar mandando a los niños al "psicólogo", y con las preguntas de "esta todo bien en casa?" pero si me hijo no se quiere ir de mi casa! no empaca sus cosas y amenaza con irse a casa de su abuela!!! no!!! se quiere ir de su escuela, entonces diganme, donde esta el problema???... Esto es muy triste! =(

Anónimo dijo...

Estoy pasando por lo mismo, la maestra quiere q linche a mi hijo, q le ponga las banderillas cual toro en faena, es un niño muy inteligente, no apegado al sistema tradicional, él ve más alla, diagnosticado como "niño de alto potencial" y es poco entendible, esto no es ningún orgullo, el tener un niño q no encaja en el ambiente educativo es muy dificil, los etiquetan, los sobajan, los hieren emocionalmente, todo porq aprende mas rápido y se desespera, porq no le interesa tener apuntes ni contestar libros, y aún así me entrega examenes con 9 y 10, pero claro, al tener incompletos sus apuntes me llega un 8 en su boleta, en fin... los niños evolucionan pero la educación se estanca y desgraciadamente cada vez existen menos maestras dedicadas y enamoradas en su chamba, y todo lo quieren solucionar mandando a los niños al "psicólogo", y con las preguntas de "esta todo bien en casa?" pero si me hijo no se quiere ir de mi casa! no empaca sus cosas y amenaza con irse a casa de su abuela!!! no!!! se quiere ir de su escuela, entonces diganme, donde esta el problema???... Esto es muy triste! =(

Florencia dijo...

No se si tendran en su pais, pero busquen escuelas con el metodo montessori! Tal vez vayan mejor con su personalidad. Suerte!